Paloma Mejía Martí

Suscribete y recibe en tu correo los estrenos, novedades y noticias de Teatro

Miércoles, 26 Diciembre 2012 12:49

Entrevista a Rey Montesinos, Jean Valjean en los Miserables de Victor Hugo

Escrito por
Valora este artículo
(16 votos)
Rey Montesinos, Jean Valjean Rey Montesinos, Jean Valjean Los Miserables de Victor Hugo

Se puede decir que el actor Rey Montesinos es todo un veterano en la piel de Jean Valjean, pues tras tres temporadas en el Teatro Victoria de Madrid, cada fin de semana sigue viviendo una y otra vez su atormentada vida, llena de obstáculos y dificultades que hacen del protagonista de los Miserables, un héroe y al mismo tiempo un hombre desafortunado y solo.

Es importante destacar como ha conseguido personificar al protagonista de los Miserables con un realismo tan veraz que consigue emocionar y convencer al público hasta el extremo que parece haber sido escrito para el.

Hoy tenemos el placer de dar a conocer un poco más a este actor Cubano, afincado en nuestro país, cuya carrera ha navegado ya por muchos mares escénicos, desde muy joven se ha dedicado a esta perseverante profesión, en la que se mueve como pez en el agua, cine, televisión, teatro y actualmente también imparte sus conocimientos de interpretacion en la Cátedra Alicia Alonso de la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid.


¿Cómo logras cada día encarnar al personaje como si fuera la primera vez? y ¿Cómo consigues transmitir la esencia una vez más sin perder la ilusión?

Bueno, ante todo, quisiera afirmar que es un verdadero placer para cualquier actor, el poder habitar este personaje tan apasionante. Jean Valjean, ha sido un descubrimiento para mi alma y espíritu.

Por ello nunca podré saciar la sed de superación, de lucha interior y auto reflexión que este personaje provoca cada día que  me presento junto a él ante el público. Me aprovecho de su "Peripecia" y su "Pathos" (lance patético) para dialogar con mis conflictos y mis deseos por superarlos.

Pienso que la única forma en que un actor puede enfrentarse a un personaje como este, tan rico en deseos de vivir y a su vez tan  castigado por su destino, es intentando entenderlo cada día más desde la cercanía con sigo mismo. Eso intento cada función. Y creo que de algún modo su esencia se ha apoderado de mi.


¿Cuáles fueron las principales dificultades con las que te enfrentaste al llevar a cabo la construcción del personaje de Jean Valjean?, y al mismo tiempo ¿Cuáles han sido las ventajas de tal reto?

Cuando Paloma Mejía, la directora, me planteó este reto, sentí un cosquilleo en mi barriga, parecido al que produce el miedo y el enamoramiento, aunque también una especie de subidón de adrenalina.

Después me dí cuenta que tenía mucho camino por recorrer aún, para enfrentarme a tal propuesta. Dificultades, varias, entre las que recuerdo la edad, mi constitución física, pero sobre todo el reto emocional que supondría defender los conflictos de Jean. Sin embargo las ventajas eran que Paloma estaba tan loca como yo y me sentí acompañado en este viaje que emprendimos hace como 3 años.

Eso sí primero me tomé un tiempo de reflexión y preparación excusándome en el trabajo en otros proyectos, pero que ni a ella le he confesado, porque el temor a quedarme a medio camino, era profundamente latente y hube de trabajar mucho, intelectual, física y emocionalmente para subirme al carro del que ella tiraba con garras y fuerzas desde el principio.

Rey Montesinos, Jean Valjean en los Miserables
Fotografías de Juan Caraballo

Jean Valjean se caracteriza por ser uno de los personajes más representativos de la literatura francesa, ¿qué es lo que más te acerca a él y lo que más te diferencia de él?, y en esta historia con personajes tan atractivos para un actor ¿Qué otro papel de Los Miserables hubieras querido encarnar?

Me encanta la pasión por construir vida, herencia resultante de la bondad que el Monseñor u Obispo inculcó en su alma y mente. Esa pasión por mejorar la vida de los otros que como él han sido castigados por la sociedad y sus leyes absurdas y la diferencia entre clases sociales.

Nada lejano a estos tiempos que corren, donde pocos pueden sentirse libres de las ataduras morales económicas, culturales y por ende, de la justicia, donde cada día vemos como la pobreza se apodera de las calles hasta en los países que parecían desarrollados, como resultado de las decisiones mal tomadas por uno mismo y por los gobernantes que nos representan.

Pues todo ello de algún modo tiene que ver conmigo, que me he visto obligado a emigrar en busca de mejoras individuales, si, pero también en busca de tierras donde la bondad, la democracia y el bien proliferen ante lo contrario. Además yo soy Libra en el Zodiaco y he imaginado, al construir la biografía de Jean, que también lo es, porque una de las características principales de los libranos es, el procurar vida y armonía allá por donde pasan... Y así, unas cuantas características más que nos acercan, pero que no  confesaré por ahora, porque sería revelar demasiado los secretos con los que cuento para interpretar este rol.

Nos diferencian otras cuantas, entre las que se encuentran principalmente su destino y su introversión para relacionarse con las gentes con las que se encuentra, característica que heredó Valjean del maltrato que recibió durante 19 años provocado injustamente por los propios hombres.

De no interpretar a Jean, me encantarían Javert y su justicia obcecada o el Thenardier y su  encarnada lucha por la supervivencia... Ya he hecho otro de los papeles que de la novela me apasionaron, me refiero al Monseñor, pues estuve al comienzo de la primera temporada compartiéndolo con Gerardo, el actor,  que magníficamente, aún hoy lo interpreta.

Rey Montesinos, Jean Valjean en los Miserables


Ya llevas muchos años trabajando con Paloma Mejía, en numerosos montajes también habéis actuado juntos, ¿Qué es lo que te impulsa a seguir batallando a su lado?

Paloma forma parte ya de mi destino. Creo mucho en la idea filosófica de que somos cuerpos deseantes en movimiento que se encuentran; desde hace ya 10 años o más nos encontramos con un deseo común y aunque arriesgado, muy profundo, el de hacer teatro a pesar de las dificultades y de la falta de medios.

Ella es una "ARTISTA" que no para de crear y que se supera trabajando y con ello convence a los que le seguimos. En particular a mi en los últimos años me ha ganado aún más porque ha ido aprendiendo a poner su alma y vida, dejándose la piel en todo lo que hace, junto con ella aprendemos todos y nos ha hecho crear en equipo. Además actuar con ella siempre fue divertido, por su entrega y generosidad.
Sé que seguiré a su lado y ojalá sea por mucho tiempo. Por todo esto le admiro, respeto y quiero mucho, espero que esto que digo, lo sepa, sino que vergüenza confesárselo ante los ojos de tanta gente...


Tras tantos personajes, trabajos y reconocimiento ¿Crees que te queda algo por aprender?

Oh... por favor, me queda por aprender mucho, quizás todo. Ahora que estoy impartiendo clases le intento hacer entender a mis alumnos que yo estoy en un proceso en el que aprendo nuevamente y descubro tantas cosas nuevas como ellos, porque esta carrera que elegimos es de larga duración.

Nunca se aprende del todo a amar, a temer, decidir, elegir, odiar, luchar, sobrevivir, confiar, extrañar, etc... por lo tanto quizás a la edad de 100 años habré aprendido casi todo para ser realmente mejor interprete... hay que tomarse esto como el aprendizaje de la vida, que dura el tiempo que ella resista y para aprender realmente, disfruto de vivirla...


Si de ti dependiera la asistencia de público ¿cuáles serían tus argumentos para convencerles que ir a ver Los Miserables de Víctor Hugo, es la mejor opción para el fin de semana madrileño?

Ver nuestra versión, no es más que el placer de dialogar con nuestra alma, es el disfrutar de dos horas con nosotros mismos, dedicar tiempo a reencontrarnos y reflexionar sobre quienes somos y que deseamos ser.

Es aprender a vivir y a mejorar nuestra capacidad de decidir sobre que vida queremos construir... Todo ello desde  el encuentro con una de las historias mejor contadas y que ahora en forma dramática podrá hacernos viajar en el tiempo y valorar el que vivimos y construimos hoy... En fin un lujo que deberíamos darnos todos... Todos somos Valjean, Fantine, Cossete, Javert, Monseñor, Marius, Enjoldras, los Thenardier, o cualquiera de los personajes que ahondan en esta historia...  Hay lujos que no cuestan tanto y el teatro es uno de esos lujos que solo tenemos que desear sentirlo de cerca, para ello solo hay que venir al TEATRO.


¿Cómo inculcas a tus alumnos el respeto y amor por esta profesión? y ¿Qué consejos das a tus alumnos para afrontar el trabajo interpretativo en la actualidad?

Siempre intento que ellos se tomen esto en serio. La juventud de mis alumnos (entre 18 y 25 años) les hace a veces tomarse esta profesión como un juego y un divertimento, yo les digo siempre que lo es, pero un juego en serio, en el que solo ganan los que se impliquen verdaderamente en él y en eso radicará el divertimento.

Para ello les pongo a grandes creadores como patrones, les lleno de referentes certeros a tener en cuenta, para que elijan el camino por donde coger. Yo tuve un maestro como referente, hoy es un gran amigo, Carlos Celdrán, que me enseñó a amar el Teatro y el Arte en general, desde el conocimiento y la implicación personal, por eso creo que el resultado de la creación dependerá de varios elementos, pero sobre todo de la implicación que pongas en el quehacer diario. Para ello les despierto el deseo de investigar y aprender cada día más desde la práctica y el trabajo intelectual.


En el contexto de la crisis actual el teatro está sufriendo muchas dificultades ¿Cuál es tu visión sobre el panorama actual de las artes escénicas?

Bueno es un tema controvertido, porque siempre se ha dicho lo malo que están los tiempos para el Teatro, pero sin embargo no paramos de traer a escena nuevas y deliciosas propuestas. No dejan de aparecer grandes directores, actores, dramaturgos, creadores escénicos, que con su arte ayudan a que la vida, en crisis o no, sea más llevadera. El teatro en tiempos de crisis, entonces se vuelve más profundo y útil social e intelectualmente hablando.

Vemos como los clásicos se retoman con una visión actualizada y de repente nos encontramos también con nuevos textos y otras propuestas que nos transforman en emoción, en deseos, en ideas y hasta en soluciones. El teatro fue entregado a los humanos desde sus comienzos, como un arte necesario por su poder de transformación y reflexión sobre la vida, y en estos tiempos no dejará de cumplir con su función. Creo que ahora más que nunca es el espacio al que todos deberíamos acudir para reflexionar y así mejorar el mundo en que vivimos.

Aunque los políticos, los desastres naturales o la leyes se propongan de alguna manera nublar la luz propia del Teatro, nunca lograrán acabar con los deseos de un artista, porque no necesita más que cuerpo y alma para su creación. Espero que logremos entre todos conservarlo de la mejor manera posible.

Rey Montesinos, Jean Valjean en los Miserables


Y para terminar, ¿quisieras comentar alguna cuestión que quizá se haya quedado en el tintero?

Bueno siempre se nos quedan cosas por decir, pero ahora solo deseo que llegue el jueves y que comience un nuevo fin de semana de funciones de Los Miserables.

Esta entrevista me ha dado deseos de volver a empezar, de volver a reencontrarme con mis compañeros del grupo y mirarnos cómplices en escena, de estar viviendo el lujo de interpretar tan gran obra.

Hace poco estuve viendo la película basada en el musical que a su vez es una versión de la novela de Victor Hugo, y me he sentido aún más acompañado en este camino que junto a Paloma y otros compañeros, que por suerte aún seguimos unidos, tomamos hace unos años, cuando ni se esperaba estrenar el musical en España. Me di cuenta que estábamos formando parte de la historia, porque juntos conformamos una inmensa ola de miserables transformadores de vidas que libremente campea por esta España en crisis.

No quiero dejar de mencionar y agradecer a aquellos compañeros que han estado desde el comienzo dando mucho de si mismos para mantener esta joya de obra dramática y son: Nelson, con el cual comparto el personaje de Jean Valjean y fue quien lo estrenó, Esther que me emociona cada día, Montse, Gerardo, Reinier, Juanjo, Moiset, Carlitos, Luis y nuestro Santi, un niño con garbo que me ha enseñado a crecer junto a él. También a los que han ido llegando para quedarse y que nos han llenado de sangre nueva: un hermano llamado Gabriel, Virginia, Sarahi, Silvia, Mario, Pablo, Jorge Luis de Cabo, la gran Lucía que con trece años hace que me sienta un aprendiz cuando veo tanta verdad en sus ojos y sus padres siempre ejemplares, Yesica otra de esas niñas tocadas por la gracia del talento, un efectivo Sergio y mi querido Fidel que llegó con su luz y su siempre energía renovadora.

En estas tres temporadas han pasado muchos compañeros que por otros proyectos nos han tenido que dejar, pero que siempre están presentes y que a cada rato dedicamos gratos momentos para recordarles, de ellos también he aprendido mucho. Todos juntos hemos hecho un equipo de trabajo, que liderado por una Paloma curranta y soñadora, quedará siempre en mi memoria como el hacedor de una de las funciones más representadas y bien acogida ante un público que, emocionado, cada día nos hace sentir parte de sus vidas. Siempre decimos que estaremos en el Teatro Victoria hasta que el público nos acompañe, por lo tanto:

"Larga vida a Los Miserables"...

Visto 9919 veces
Compañía de Teatro Paloma Mejía

Esta dirección de correo electrónico está protegida contra spambots. Usted necesita tener Javascript activado para poder verla.

Deja un comentario

Asegúrate de llenar la información requerida marcada con (*). No está permitido el Código HTML. Tu dirección de correo NO será publicada.